Recolección de datos: riesgos comunes para la privacidad y cómo mantenerte seguro online

Updated on Ago 25, 2026 by Danica Djokic

Todos lo hemos vivido: mencionas un producto en una conversación casual y poco después te aparece un anuncio de ese producto en la pantalla. Naturalmente, lo primero que piensas es: “¿El teléfono me está espiando?”. La respuesta es sí… y no. 

Lo que ves es el resultado de los datos previamente recopilados a partir de tus búsquedas, publicaciones en redes sociales, actividad de tus apps, ubicación y comportamiento online usados conjuntamente en el momento adecuado, dando la sensación de que alguien te espía.

Este proceso se conoce como recolección o recopilación de datos.

¿Qué es la recolección de datos? 

La recolección de datos es la recopilación a gran escala de información sobre personas, empresas o dispositivos. La información reunida puede variar desde el comportamiento de navegación en Internet y la actividad de las apps hasta direcciones de correo electrónico, datos de ubicación, historial de compras e identificadores de dispositivos como las direcciones IP. Las empresas también pueden recopilar datos relacionados con su mercado, como precios, listados de productos y reseñas de usuarios.

Pueden reunir estos datos con tu conocimiento (como cuando te registras en un servicio) o sin que te des cuenta (a través de rastreadores, cookies o scripts que se ejecutan silenciosamente).

Imagina que cada sitio que visitas tiene una libreta donde anota cosas sobre ti. Una sola nota no dice gran cosa, pero cuando se juntan todos esos cuadernos, pueden ofrecer una imagen muy detallada de quién eres y cómo te comportas. Y ese nivel de elaboración de perfiles puede resultar intrusivo.

El valor de los datos recolectados depende en gran medida de su relevancia y precisión. Las empresas suelen usar estos datos para analizar tendencias, comprender el comportamiento de los clientes, mejorar los productos y adaptar los anuncios de forma más precisa a los intereses de las personas.

Por qué las empresas recopilan datos

No toda la recolección de datos en la red es sospechosa. Estos son algunos usos habituales:

  • Personalización de contenido o anuncios
  • Mejora de apps y sitios web
  • Análisis de tendencias y comportamiento de los usuarios
  • Generación de listados de clientes potenciales
  • Detección de fraude, bots o abuso de la cuenta
  • Entrenamiento de modelos de IA generativa

Por ejemplo, un sitio de comercio electrónico puede analizar tus hábitos de navegación y patrones de compras para recomendarte productos relevantes. O una plataforma de streaming podría rastrear el tiempo que ves su contenido para mejorar sus recomendaciones de series y películas. En ambos casos, usan los datos para mejorar el servicio, no para aprovecharse de ti.

Cómo funciona la recopilación de datos

La recopilación de datos se basa en varias tecnologías y diferentes métodos de rastreo para recolectar información personal mientras visitas sitios web, usas apps, compras online, disfrutas de contenido en streaming o interactúas con los numerosos servicios digitales. 

Las empresas, anunciantes, brokers de datos y ciberdelincuentes pueden usar diferentes técnicas de recolección de datos para reunir información y analizar el comportamiento del usuario a gran escala. Estos son algunos métodos de recolección de datos muy comunes:

Scraping de datos

El término scraping de datos suele usarse de forma intercambiable con recolección de datos, pero en realidad se refiere a una técnica más acotada que usa herramientas automatizadas o bots para recopilar información disponible públicamente en sitios web y plataformas online. Aquí se incluyen nombres, direcciones de correo electrónico, reseñas, publicaciones en redes sociales, datos de precios, números de teléfono, datos relacionados con pagos y listados de empresas.

Estos sistemas automatizados pueden extraer miles o incluso millones de datos en cuestión de minutos, creando con ellos gigantescas bases de datos para usarlas en publicidad, análisis, entrenamiento de IA, generación de listas de clientes potenciales, reventa o estafas selectivas. Dependiendo de cómo se recolecten y usen los datos, el scraping genera una grave preocupación en cuanto a privacidad y ciberseguridad.

Cookies y rastreo online

Los sitios web usan cookies, rastreadores, píxeles y herramientas de rastreo de huella digital del navegador para monitorear tu actividad online. Estas tecnologías pueden rastrear las páginas que visitas, cuánto tiempo permaneces en ellas, en qué pulsas, qué buscas e incluso los productos que dejas en el carrito.

Algunas cookies son necesarias para funciones como el inicio de sesión, las preferencias o los carritos de compras. Otras están diseñadas principalmente para publicidad, análisis y elaboración de perfiles de comportamiento. Esto permite que los anunciantes y otros agentes externos construyan perfiles de usuario muy detallados que se pueden usar para mostrar anuncios personalizados y contenido dirigido, además de rastrear al usuario por diferentes sitios web.

API (interfaz de programación de aplicaciones)

Las API permiten que las apps, sitios web y servicios online intercambien datos y se comuniquen entre sí de forma más eficiente. Si bien es cierto que las API mejoran la funcionalidad y la conectividad, también pueden ampliar la cantidad de datos de usuario que las empresas recopilan, comparten o procesan en segundo plano.

En algunos casos, las apps o sitios web pueden solicitar permisos amplios a través de las API del navegador o del dispositivo, como acceso a contactos, datos de ubicación, identificadores del dispositivo, actividad de la cuenta o comportamiento de navegación.

Algoritmos y rastreadores de redes sociales

Las plataformas de redes sociales pueden recopilar mucho más que likes, comentarios y seguidores. Sus sistemas de rastreo pueden monitorear el tiempo de visionado, las pausas, los hábitos de exploración, las reproducciones, lo que se comparte, los clics, la actividad de búsqueda y las interacciones con posts y anuncios.

Estos datos de comportamiento ayudan a los algoritmos a personalizar tu feed, predecir tus intereses, mejorar la implicación y ofrecerte publicidad muy específica. En algunos casos, el rastreo puede continuar en otros sitios web y apps mediante rastreadores incrustados, redes de anuncios y plugins de redes sociales.

¿Qué ocurre a continuación? Minería de datos

Después de reunir la información, se suele procesar mediante minería de datos. Esto implica usar el aprendizaje automático, la inteligencia artificial, la estadística y el análisis computacional para descubrir patrones, tendencias, correlaciones e información sobre el comportamiento que se ocultan en los grandes conjuntos de datos.

La minería de datos ayuda a las empresas a mejorar sus recomendaciones, optimizar sus estrategias de marketing, predecir el comportamiento del cliente, detectar el fraude, automatizar las decisiones y mejorar los servicios digitales. También juega un papel muy importante en los ecosistemas modernos de publicidad y en los sistemas de personalización basados en la IA.

En palabras sencillas, la recolección de datos recopila los datos, mientras que la minería de datos los analiza para encontrar información oculta y patrones.

La legalidad de la recolección de datos depende de qué datos se recopilen, cómo se recopilen y cómo se usen. En muchos casos está permitido, pero con ciertas condiciones. La mayoría de las leyes se centran en el consentimiento y la transparencia, y limitan cuántos datos pueden recopilar o conservar las empresas.

Normalmente, la recolección de datos es legal cuando:

  • Las personas dan su consentimiento.
  • Los datos son públicos.
  • Se usan para un fin claro.

Se convierte en una práctica problemática o ilegal cuando:

  • Se hace sin un consentimiento claro.
  • Se recopilan más datos de los necesarios para el objetivo citado.
  • Los datos se venden o ceden a terceros.
  • Los datos confidenciales quedan expuestos o se usan indebidamente (por ejemplo, con fines de vigilancia o robo de identidad).
  • Los datos se usan para para aplicar precios o trato discriminatorios.

Por ejemplo, las empresas pueden reunir información personal de perfiles públicos y venderlos a brokers de datos, y más tarde pueden llegar a usarse para cometer fraude o robo de identidad. 

Uno de los ejemplos más ampliamente debatido de recolección de datos poco ética es el escándalo de los datos de Facebook–Cambridge Analytica1. La consultora política recopiló datos vinculados a millones de usuarios de Facebook sin el consentimiento adecuado y los utilizó para elaborar perfiles detallados de votantes y enviar mensajes políticos muy específicos, diseñados para influir en el comportamiento de los votantes.

Más recientemente, la preocupación por la recopilación de datos se ha extendido al ámbito de la IA generativa. Las empresas tecnológicas están sometidas a un escrutinio cada vez mayor por la forma en que recopilan y usan los contenidos de Internet, las conversaciones y los datos de los usuarios para entrenar modelos de IA. Por ejemplo, OpenAI se enfrenta a una demanda con acusaciones de compartir datos de ChatGPT con Google y Meta2.

Descubre también: Qué datos recopila ChatGPT y cómo los usa

Zonas grises en la recolección de datos

No todas las formas de recopilación de datos son claramente ilegales. Muchas se encuentran en zonas grises legales y éticas en las que el consentimiento, la transparencia y el conocimiento de los usuarios se vuelven más complicados.

Consentimiento implícito o poco claro 

Algunas empresas se basan en políticas de privacidad poco claras, simples avisos sobre cookies o un “consentimiento implícito” para justificar la recolección de datos a gran escala. En realidad, la mayoría de los usuarios casi nunca leen los largos términos y condiciones, lo que significa que puedes estar aceptando sin saberlo prácticas intensivas de rastreo, de elaboración de perfiles o de cesión de datos.

Frustraciones de seguridad y hábitos poco seguros

A veces, los sistemas de seguridad excesivamente complicados pueden generar nuevos riesgos, en lugar de reducirlos. Los cambios frecuentes de contraseña, los requisitos de inicio de sesión excesivamente estrictos y las constantes solicitudes de autenticación pueden frustrar tanto que los usuarios empiezan a reutilizar contraseñas, a desactivar las medidas de protección o a tomar atajos que debilitan su ciberseguridad general.

Ingeniería social y recolección de datos de comportamiento

No toda la recolección de datos se realiza a través de rastreadores ocultos o malware. Los cuestionarios, las encuestas, los juegos online, los sorteos y las tendencias virales de las redes sociales, aparentemente inofensivos, pueden animar a las personas a compartir voluntariamente información personal, intereses, ubicaciones, hábitos o respuestas a preguntas de seguridad habituales. Más adelante, esos datos pueden usarse para crear perfiles, anuncios personalizados, intentos de atacar cuentas o suplantación de identidad.

Por qué la cantidad de datos recopilados importa

Recopilar más datos de los necesarios no solo parece intrusivo, también puede generar importantes riesgos en materia de privacidad y ciberseguridad, así como financieros y legales. Leyes como el RGPD obligan a las empresas a recolectar la menor cantidad posible de datos o arriesgarse a multas e investigaciones. 

La recopilación excesiva de datos también puede reforzar el sesgo y la discriminación en la contratación, la calificación crediticia y la aplicación de la ley cuando los algoritmos toman decisiones basadas en información incompleta o distorsionada.

También hay un problema de seguridad. Cuantos más datos almacena una app, más fácil es que sea blanco de los hackers. Las enormes bases de datos que contienen información personal se convierten a menudo en objetivos prioritarios para los hackers, y las filtraciones de datos resultan mucho más perjudiciales cuando se divulga una cantidad excesiva de información confidencial.

Con el tiempo, las prácticas agresivas de recolección de datos también pueden erosionar la confianza de los consumidores, sobre todo cuando los usuarios descubren la cantidad de información que se reúne a sus espaldas sin un beneficio claro para ellos, sin una transparencia significativa y sin protecciones sólidas de la privacidad.

Leyes esenciales sobre protección de datos que deberías conocer

Existen varias leyes importantes que regulan la recolección de datos y definen cómo pueden las empresas recolectar y usar los datos personales. Estas son algunas de ellas: 

RGPD y las garantías europeas

  • El RGPD exige que exista una base legal para la recopilación de datos personales.
  • Limita la recolección de datos a lo estrictamente necesario.
  • Da a las personas el derecho a acceder, rectificar o suprimir sus datos.
  • Se aplica incluso a los datos públicos si estos permiten identificar a una persona.

CCPA y leyes estatales de EE. UU.

  • CCPA da a los usuarios el derecho a saber qué datos se recopilan.
  • Da a los usuarios el derecho a solicitar su eliminación.
  • Permite que los usuarios rechacen las prácticas de venta y cesión de datos.
  • Se centra más en el derecho a la exclusión voluntaria y a la notificación que en el consentimiento previo.

HIPAA (datos médicos en EE. UU.)

  • HIPAA protege los historiales médicos y los registros sanitarios.
  • Establece restricciones sobre cómo los profesionales sanitarios, las aseguradoras y demás organizaciones recolectan, usan y comparten los datos de los pacientes.

Aviso legal: Este artículo tiene únicamente fines informativos y educativos generales y no constituye asesoramiento jurídico. Las leyes de privacidad y protección de datos, como el RGPD, la CCPA y la HIPAA, pueden variar según la jurisdicción, el sector y cada situación concreta.

Cómo protegerte de la recolección de datos

No puedes eliminar la recopilación de datos, pero sí reducir considerablemente la cantidad de datos que cedes y quién puede recopilarlos. A continuación te ofrecemos varios consejos prácticos:

Usa una VPN rápida y segura

Una VPN no es la panacea, pero es una de las herramientas más eficaces para reducir la recopilación de datos en la red. Una buena VPN que cifra tu tráfico de Internet y oculta tu dirección IP hace mucho más difícil que los sitios web, anunciantes, brokers de datos e ISP puedan monitorear tu actividad de navegación, tus hábitos en Internet y tu ubicación aproximada.

Una VPN centrada en la privacidad como Private Internet Access (PIA) es una opción excelente si quieres una mayor protección de la privacidad sin tener que hacer malabarismos con varias suscripciones. Una cuenta permite conectar un número ilimitado de dispositivos para que no tengas que iniciar y cerrar sesión constantemente cada vez que cambies de dispositivo.

PIA también incluye MACE, un bloqueador integrado de anuncios, rastreadores y malware que puedes usar para reducir la elaboración de perfiles, filtrar anuncios intrusivos y bloquear la mayoría de las páginas web maliciosas. Combinado con estándares de cifrado en los que confían bancos y organizaciones de ciberseguridad, PIA VPN añade otra capa de privacidad que dificulta todavía más el rastreo de los ISP y la elaboración de perfiles por parte de los sitios web.

Además, la política de no guardar registros demostrada en los tribunales de PIA ayuda a evitar que se filtren tus datos confidenciales si hay una brecha de seguridad en el servidor.

Ajusta la configuración de privacidad y los permisos de las apps

Numerosas apps y servicios online recopilan mucha más información de la que realmente necesitan. Revisa periódicamente la configuración de privacidad de tus dispositivos, navegadores, apps y cuentas en redes sociales, y desactiva los permisos que no tengan una finalidad clara.

Limitar el acceso a tu ubicación, contactos, cámara, micrófono, Bluetooth y actividad en segundo plano también puede ayudar a reducir la recopilación innecesaria de datos y el rastreo móvil.

Usa motores de búsqueda y navegadores que prioricen la privacidad

Los motores de búsqueda, extensiones y navegadores centrados en la privacidad que bloquean los rastreadores de forma predeterminada pueden ayudar a reducir la recolección externa de datos. Limitan las cookies, el rastreo de huella digital y el monitoreo cruzado de sitios web sin necesidad de hacer limpieza constantemente.

Activa la autenticación de dos factores (2FA)

La autenticación de dos factores añade una capa adicional de seguridad a la cuenta, ya que exige un segundo paso de verificación después de la contraseña. Aunque la 2FA no impide directamente la recopilación de datos, puede ayudar a proteger tus cuentas si tus credenciales de acceso quedan expuestas en estafas de phishing, filtraciones de datos, ataques de reutilización de credenciales robadas o bases de datos filtradas.

Ten más cuidado con lo que compartes en Internet

No hace falta que publiques otra foto adorable de tu bebé o tu llegada al hotel, ni que comentes el estado de Facebook de tu ex. Compartir menos información personal reduce la cantidad de datos que podrán recopilar sobre ti.

Revisa las preferencias de cookies y de seguimiento

Muchos sitios web te ofrecen la posibilidad de gestionar la configuración de las cookies y las preferencias de seguimiento. El rechazo de las cookies no esenciales puede ayudar a reducir el seguimiento online, los anuncios personalizados y la recopilación de datos entre sitios web. También puedes usar extensiones de privacidad para el navegador que bloquean automáticamente los rastreadores, las redes publicitarias y los scripts ocultos diseñados para monitorear tu actividad online.

Mantén tu software y tus dispositivos actualizados

Las actualizaciones del software y los sistemas operativos suelen incluir parches de seguridad importantes que corrigen vulnerabilidades aprovechadas por hackers, spyware, apps maliciosas y herramientas de seguimiento. Si retrasas las actualizaciones, puedes dejar tus dispositivos expuestos a fallos de seguridad conocidos que aumentan el riesgo de robo de datos, infecciones por malware, acceso no autorizado e intrusiones en la privacidad.

Date de baja de las bases de datos de los brokers de datos

Algunos brokers te permiten pedir que se elimine tu información personal de sus bases de datos. Aunque el proceso de baja puede resultar repetitivo o lento, ayuda a reducir en qué medida se comparten, venden o indexan tus datos personales en Internet.

La reducción de tu presencia en las bases de datos de los brokers también puede dificultar que los anunciantes, estafadores y ciberdelincuentes elaboren perfiles detallados sobre tu identidad y tu comportamiento online.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la recolección de datos?

La recolección de datos es la recopilación a gran escala de información de sitios web, apps y dispositivos. Las empresas y organizaciones recopilan estos datos para analizar tendencias, mejorar los servicios o diseñar anuncios personalizados. A menudo combinan varias fuentes para crear perfiles detallados de los usuarios.

¿Qué significa recolección de datos?

La recolección o scraping de datos consiste en reunir datos personales o de comportamiento procedentes de la actividad online, a veces sin que los usuarios sean realmente conscientes de ello. La información recopilada puede incluir hábitos de navegación web, actividad en redes sociales, ubicación y datos de pago o de compras. Normalmente, las organizaciones usan estos datos para marketing, investigación o desarrollo de producto.

¿Qué es el spooling de datos?

El spooling de datos consiste en guardar temporalmente la información en un buffer antes de procesarla o enviarla a otro lugar. Esto ayuda a los sistemas a gestionar eficientemente grandes cantidades de datos. A diferencia de la recolección de datos, el spooling se ocupa del almacenamiento y flujo de los datos, no de la recopilación a largo plazo de información personal.

¿Cómo funciona la recolección web?

La recolección web se basa en tecnologías como el scraping de datos y las cookies para recopilar datos a gran escala de sitios web y plataformas online. Este proceso puede reunir información como, por ejemplo, perfiles de usuario, comportamiento de navegación web, historial de búsqueda, listados de productos, reseñas, publicaciones en redes sociales, identificadores de dispositivos e interacciones online.

¿La recolección de datos es legal?

La recolección de datos puede ser legal si las empresas obtienen consentimiento o usan información disponible públicamente. Se convierte en algo ilegal si se recolectan datos confidenciales sin permiso o si se infringen leyes como el RGPD, la CCPA o la HIPAA. La legalidad suele depender de cómo se recopilan los datos, qué tipo de información abarcan y si los usuarios están claramente informados sobre cómo se usarán, compartirán o almacenarán sus datos.

¿Por qué está considerada arriesgada o poco ética la excesiva recopilación de datos?

Porque crea problemas reales, tanto para usuarios como para empresas. La recopilación de más datos de los necesarios puede infringir leyes sobre privacidad como el RGPD, aumentar el riesgo de sesgo en las decisiones automatizadas y convertir a las empresas en objetivos más fáciles para las filtraciones de datos. Con el tiempo, todo esto erosiona la confianza del usuario, especialmente cuando la gente no ve una razón clara que explique por qué existe esa recopilación tan enorme de datos.

¿Usar una VPN puede ayudar a impedir la recolección de datos no autorizada?

Sí. Una VPN de confianza como PIA cifra tu conexión y oculta tu dirección IP, por lo que es más difícil que las empresas o los hackers rastreen lo que haces online. Es especialmente útil en redes wifi públicas e impide que parte de tu actividad se vincule contigo. No olvides combinar la VPN con otros hábitos de privacidad y seleccionar bien qué compartes online.

Referencias:

  1. The Cambridge Analytica Scandal and What It Teaches Us – University of Greater Manchester
  2. OpenAI Hit with Class-Action Privacy Lawsuit for Sharing ChatGPT Data with Google and Meta – Cyber Security News